Hierbas antihistamínicas que sirven para curar enfermedades.

Es difícil encontrar a alguien que durante toda su vida no haya tenido, por lo menos una vez, el tan desagradable resfriado o comúnmente conocido como gripe. La norma general dicta que un resfriado puede dar en cualquier lugar, en cualquier clima y con cualquier clase de persona, de hecho, muy pocas personas sabrían decir cuántas veces han tenido gripe y lo más práctico siempre termina siendo un antihistamínico formulado por un médico.

El problema que se suscita con los antihistamínicos es que alivian los síntomas de manera parcial, es decir, funcionan para que se respire mejor, disminuyen la sensación de dolor y descongestionan las fosas nasales, pero dejan además condiciones posteriores a manera de efectos. Para que esto no suceda se pueden usar con toda la seguridad y eficacia, soluciones herbales que hacen las veces de hierbas antihistamínicas.

hierbas antihistamínicasLa raíz de regaliz chino, el extracto de uña de gato, el astrágalo, la corteza de sauce blanco, la hoja de gordolobo, el eupatorio, los hongos maitake, la nébeda y el lacapacho, son términos desconocidos para muchos que representan  alternativas herbales naturales que se aplican como remedios naturales caseros, algunos de ellos se describen a continuación.

Lacapacho

También conocida como Pau d’Arco se presenta como un revitalizador del sistema inmune cuya composición activa colabora en la lucha contra la aparición de virus. Este lacapacho se considera una de las hierbas antihistamínicas más poderosas ya que sus virtudes pueden utilizarse para curar un resfriado sin presentar efecto alguno y tratar también enfermedades mucho más complicadas como el VIH. Es tan eficiente esta hierba que ha sido la causante de la eliminación de numerosos virus y bacterias.

El limón

Si de normalizar el sistema inmunológico se trata, nada igual al auxilio que le da esta fruta tropical. Las gotas de limón en un vaso de agua, mezclado con miel, actúan como un antihistamínico eficiente atacando el resfriado y mermando sus efectos en el organismo. La vitamina C de esta fruta hace del organismo un elemento más fuerte y resistente a los virus, disminuye los niveles de toxicidad y le quita tiempo y espacio a la enfermedad.

La cúrcuma

Las hierbas estimulan el sistema inmune, la cúrcuma además actúa como un energizante natural, en otro tiempo se implementaba exclusivamente a las fórmulas herbales, sin embrago, con el pasar de los años, ha venido haciendo parte de las cocinas y sus preparaciones caseras. Su poder como antihistamínico en virus y resfriados es más vigoroso al tomarse mezclada con una pizca de sal.

Raíces de calabaza

En otras culturas milenarias, los chinos y griegos curaban sus resfriados con la planta de calabaza, esta raíz amarga mezclada a una cantidad proporcional de hoja de tulsi o de miel, daban fin a los resfriados con asombrosa rapidez.

Tamarindo y pimienta

Su preparación es sencilla y sus resultados efectivos, se calientan 50 mg de tamarindo en 250 ml de agua por varios minutos, a esta infusión de hierbas antihistamínicas se le agrega mantequilla en pequeña cantidad y ½ cucharadita de pimienta negra molida para obtener una extraordinaria cura que aliviará la obstrucción de los senos nasales y la nariz.

Vinagre de sidra de manzana

Esta hierba es tan conocida y popular que encontrarla no representa problema mayor. Se ha utilizado por siglos para curar un sinfín de inconvenientes como las infecciones de la nariz, la pérdida de peso, la artritis, la gota, los resfriados y hasta las alergias. Al disolverla en agua se tiene una de las hierbas antihistamínicas para infusión más reconocidas, porque la inhalación de su vapor descongestiona con facilidad los senos nasales y las vías respiratorias, solamente hay que tener mucho cuidado de quemarse con la olla.

Por M. Ortiz

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