Causas del dolor de ciática y sus síntomas más comunes

La ciática tiene formas de tratar la enfermedad que no son iguales para todos los casos, debido a las causas ocultas y la severidad de la misma. El dolor de ciática tiene alivio con remedios caseros aunque estos aplican, por lo anteriormente dicho, en algunas personas y en otras puede que no.
Cuando se habla de problemas de ciática, se está haciendo referencia a dolores relacionados con la espalda baja, más exactamente en el nervio ciático, esto no es considerado esencialmente como una enfermedad, pero es el punto de partida para otros inconvenientes de salud como la hernia de disco. El concepto de “ciática” quiere decir síntomas con dolor en la espalda baja, esta dolencia puede incluso extenderse por las nalgas hasta las piernas, presentando cosquillas u hormigueo y adormecimiento de piernas que son síntomas comunes de un mal proceso de circulación sanguínea.

dolor de ciáticaEsto está motivado por una herida del nervio ciático que se origina en la espalda baja y desciende hasta la parte posterior de las piernas. También se considera que los síntomas aparecen luego de una presión en el nervio ciático. Tratar adecuadamente el dolor de ciática dependerá del tipo de accidente o trauma que se haya sufrido en esta parte del cuerpo, aunque existen casos en los que los síntomas desparecen sin realizar ninguna clase de tratamiento.

Qué ocasiona dolor de ciática

La aparición de los síntomas de ciática es señal de inconvenientes de salud en la espalda baja, es decir la cadera, también llamada zona lumbar. Sucede que el nervio ciático es el más largo y el más ancho que tiene el cuerpo humano, entonces cualquier tipo de presión como consecuencia de alguna herida o alguna irritación, provoca los síntomas de la ciática. Otras enfermedades también pueden causarla, por ejemplo, la hernia de disco vertebral, la lesión o fractura pélvica, la espondilolistesis, la estenosis espinal lumbar, el síndrome piriforme, un tumor o la enfermedad degenerativa de disco, entre otras.

Una hernia de disco es una presión en el nervio ciático como consecuencia de un disco salido o con hernia, este disco vertebral se desplaza de su lugar habitual por una presión causada por un accidente o por un trauma. Una presión permanente originada por un desequilibrio muscular también puede llevar a que aparezca hernia en los discos vertebrales. Si bien la hernia causa generalmente el dolor de ciática, hay que decir que muchas personas que padecen la enfermedad no presentan dolor por esta razón.

El síndrome piriforme puede también causar la ciática, normalmente el nervio ciático se ubica en la parte inferior del músculo en las piernas, sin embargo, en otras personas se encuentra atravesando el músculo piriforme, cercano a la zona final de la médula espinal. Cuando este músculo presenta uso excesivo o incluso algún trauma, se puede reducir o desarrollar espasmos musculares, lo que comprime este nervio. La presión a la que se obliga a este músculo, conlleva a sufrir los síntomas de ciática.

La estenosis espinal también es otra de las causas de la ciática, esta es una situación particular en que el canal de la espina se reduce comprimiendo la médula espinal que se haya en su interior. Para el caso de la espalda baja o zona lumbar, la raíz del nervio ciático se comprime con la estenosis espinal, situación que ocasiona otro tipo de enefermedades como una inflamación, una hernia de disco, espoleos óseos y espondilolistesis. Cuando una de las vértebras se desplaza sobre otra que está debajo de esta, se produce una espondilolistesis ístmica, el movimiento sucede cuando un hueso muy pequeño entre las vértebras, se fractura. Este mal puede ser congénito en algunas oportunidades, además, afecta el nervio ciático y permite los síntomas de dolor de ciática.

Como se ve, los orígenes de la ciática suelen ser mayores o menores, al igual que la variación que hay para su tratamiento, por lo que es indispensable definir su causa no específica. Algunos casos se remedian con medicación simple, por ejemplo analgésicos, también es probable que desaparezca sola, sin embargo, también puede hacerse necesaria una cirugía.

Por M. Ortiz

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